Reiniciando la rutina: el Síndrome post vacacional podría acompañarte

*Artículo – colaboración para «La Voz de tu Comarca».  www.lavozdetucomarca.info

*(Publicación gratuita impresa / digital del Camp de Morvedre, Nº 209 del 07/09/2023, Pag. 3).

 

 

Septiembre suele ser el mes en el que el “Mundo” parece reiniciarse, independientemente de que hayas tenido la oportunidad de disfrutar de vacaciones o no, toca volver a las obligaciones y rutinas habituales, laborales, escolares…

Si ante tu vuelta sientes cierta resistencia y experimentas una mezcla de tristeza, falta de concentración, cansancio, insomnio y/o irritabilidad, es muy probable que te esté acompañando lo que se conoce como Síndrome post vacacional.

Tras las vacaciones, esta vuelta a la “normalidad” nos exige un proceso de adaptación natural a nuevos ritmos, horarios, obligaciones…, lo que nos puede generar una reacción de estrés ante los cambios y demandas, aunque para la mayoría de las personas no suele ser muy intensa o grave, ni persistir más allá de un par de semanas.

Sin embargo, cuando el proceso de adaptación fracasa, este tipo de trastornos adaptativos pueden agravarse y derivar en otros más importantes, principalmente en aquellas personas que trabajan en entornos desagradables y excesivamente exigentes en los que no se atienden adecuadamente la reducción del riesgo psicosocial y el cuidado de la salud mental.

Y es que en cuestiones de salud y bienestar laboral, es ya incuestionable que los planes de prevención son imprescindibles y una estrategia clave tanto para las personas trabajadoras como para los buenos resultados empresariales.

Pero no sólo es responsabilidad de las empresas, también tenemos una responsabilidad personal, un compromiso básico de autocuidado físico, psicológico y social con nosotros/as mismos/as.

Por ello, te dejo a continuación algunas estrategias que pueden ayudarte a afrontar el Síndrome post vacacional recobrando tu mejor versión:

En lugar de apurar hasta el último momento, es recomendable que programes tu regreso un par de días antes. Te ayudará a mentalizarte y te permitirá adaptarte mejor a los cambios, rutinas, horarios…

El primer día en el trabajo tómatelo con calma y respeta tus límites. Te puede ser útil revisar y organizar tus tareas priorizando lo urgente y estableciendo objetivos alcanzables. Y si puede ser, empieza por lo más agradable, tomándote pequeños momentos de descanso que te ayuden a mantener la concentración y a reducir la fatiga.

Dedícate tiempo de autocuidado antes y después del trabajo. Haciendo algo de ejercicio liberarás endorfinas que mejorarán tu estado de ánimo. Dormir las horas suficientes y alimentarte adecuadamente, también contribuirá a mantener tu equilibrio físico y emocional.

Aprovecha los días en los que no trabajes para hacer actividades de ocio, retomar las reuniones sociales o dedicarle tiempo a la familia.

Por último, recuerda que el Síndrome post vacacional es pasajero pero, si sientes que los síntomas persisten y/o agravan con el tiempo, conviene que consultes con un/a profesional de la Psicología lo antes posible, ya que podrían generarse trastornos graves de estrés, ansiedad o depresión.