Cómo puede influir el clima en tu estado de ánimo

Seguro que has notado que el clima puede afectar a tu estado de ánimo. Que un día soleado puede llenarte de energía y ganas de hacer cosas, mientras que un día gris y lluvioso puede hacerte sentir melancólico y sin motivación.

Aunque cada persona reacciona de manera diferente, lo cierto es que existen patrones comunes en cómo la temperatura, la luz y la lluvia pueden influir en nuestras emociones.

El clima puede influir en tu día a día y en tus hábitos de manera sutil pero constante. Por ejemplo:

  La temperatura: Cuando hace demasiado calor, es normal que puedas sentirte irritado/a, cansado/a y con poca concentración. Por otro lado, el frío extremo puede hacer que prefieras quedarte en casa, y que te sientas apático/a y menos sociable. Las investigaciones han encontrado que las altas temperaturas pueden aumentar la agresividad, mientras que el frío tiende a reducir la actividad social y física.

  La luz solar: La luz del sol juega un papel fundamental en tu bienestar. Exponerte al sol estimula tu producción de serotonina, que es el neurotransmisor que te hace sentir bien. En cambio, la falta de luz solar, sobre todo en invierno, puede reducir esos niveles de serotonina y aumentar tu riesgo de sufrir Trastorno Afectivo Estacional (TAE), que es una forma de depresión vinculada a los cambios de estación.

  Los días nublados y lluviosos: Los días grises pueden hacer que te sientas más introspectivo/a, con menos energía y ganas de socializar. Esto se debe, en parte, a que tendemos a reducir la actividad física y a pasar más tiempo en casa. Además, la menor exposición a la luz puede alterar tu ciclo de sueño al aumentar tu producción de melatonina, lo que te hace sentir más somnoliento/a y con menos motivación.

Es evidente que no puedes cambiar el clima, pero lo que sí puedes hacer es tomar medidas para que no afecte demasiado a tu bienestar emocional. Aquí tienes algunas ideas:

Aprovecha la luz natural y exponte al sol siempre que sea posible, así estimularás tu producción de serotonina y vitamina D, lo que te ayudará a mejorar tu estado de ánimo y salud general, especialmente en invierno.

Crea un ambiente acogedor: En los días fríos o lluviosos, puedes crear ambientes acogedores, acondicionando espacios interiores con iluminación adecuada y elementos de confort, como luces cálidas, colores agradables y detalles confortables en tu casa para contrarrestar así los los posibles efectos negativos de los días fríos y oscuros.

No te aísles: Aunque el clima no invite a salir, mantener el contacto social es clave para sentirte bien. Socializa participando en actividades sociales, incluso en condiciones climáticas adversas.

Haz ejercicio regularmente: Moverte, especialmente al aire libre, te ayudará a liberar endorfinas, lo que elevará tu estado de ánimo y reducirá tu estrés.

Cuida tu alimentación: Una dieta rica en omega-3, triptófano y vitaminas del complejo B puede ayudarte a mantener un buen estado de ánimo.

Practica la relajación: El yoga, la meditación y la respiración profunda también pueden ayudarte a gestionar el estrés.

Busca ayuda si la necesitas: Si notas que los cambios de tiempo afectan demasiado a tu estado de ánimo, considera consultar con un profesional de la Psicología.

Que tu estado de ánimo y el clima están más relacionados de lo que crees, está sobradamente constatado por diversas investigaciones.

Aunque es cierto que no puedes controlar el tiempo que hace, lo que sí puedes hacer es tomar medidas para minimizar su impacto en tu bienestar emocional.

Si mantienes unos hábitos saludables e implementas estrategias de autocuidado, puedes sentirte bien y mantener un buen estado de ánimo, sin importar la estación del año ni el tiempo que haga.

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